Hay secuestro de mascotas en Rionegro y el Oriente?
Yiya es una hermosa perrita, de raza «Pomerania» la cual había sido reportada como perdida en un barrio céntrico de Rionegro. Sus dueños dispusieron de todo un plan de avisos, volantes y redes sociales entre otros, para tratar de dar con su paradero.
Entre sus estratégias, dijeron que se brindaba una recompensa por dar información de su paradero de $500.000, una suma nada despreciable, con tal de poder recuperar a ese ser amado de la familia.
Los días pasaban y no encontraban ninguna respuesta, sus esperanzas de recuperar a Yiya se iban esfumando. Aun así, y con un gran esfuerzo, subieron esta recompensa al millón de pesos, cifra que volvió más atractiva su búsqueda.
Dos días después, comenzaron a recibir mensajes donde les avisaban del paradero de su mascota, pero nada fijo ni concreto. Esa noche, sobre las 6:00 p.m., recibieron una llamada clave que les informaba de una perrita con esas características que se encontraba en un barrio de Medellín.
Enviaron fotos de la cachorra, y su dueña, Claudia, sin dudar reconoció a su perrita, tomando de inmediato un taxi expreso para que la llevara desde Rionegro hasta el sitio donde habían informado la ubicación de Yiya.
Hasta ahí, la historia parece tener un sentido de solidaridad, de quienes tenían a Yiya con sus dueños, pues sin misterio intercambiaron sus datos y dieron una dirección, para poder hacer el encuentro.
El martirio, comenzó al llegar al destino, un sitio público fue el seleccionado para el encuentro, «esperen acá, mientas van a traer al animalito» les dijo una señora que los esperaba.
La ansiedad por encontrar su mascota después de dos semanas y tan lejos, los invadía; no lograban entender que pasaba y como su Yiya llegó hasta este barrio de Medellín.
Al rato, les dijeron, «vea, que el animalito si se los entregan, pero que deben dar $800.000 más».
Ahí comenzó una tensa discusión, Claudia decía que podía entregar el millón ofrecido, que no tenía más, que tenía palabra y lo que ofreció de recompensa era lo que tenía, y quienes tenían la mascota retenida decían que sino se daba el resto del dinero, se devolvieran, que no entregaban a Yiya.
En esas, Claudia logró a través de una aplicación comunicarse con la Policía Nacional, quienes llegaron al sitio de los sucesos e intervinieron para que Yiya fuera entregada y su dueña pudiera salir de aquel indeseable sitio.
Aunque en Rionegro y el Oriente no se tienen denuncias por el robo o el secuestro de mascotas, en los últimos días han sido varios los casos que se han conocido de sus robos, ya que por las características de éstas, no daba para que se perdieran o se fueran lejos de su hábitat, pero como el caso de Claudia con su Yiya, si los han llamado para pedirles dinero a cambio por información del paradero de su mascota, teniendo que pagar para su recuperación.
Según el Gaula del Ejército entre el año 2018 y 2019 seis casos han sido reportados como secuestros en Antioquia, casos presentados principalmente en Medellín y los estarían cometidos bandas delincuenciales organizadas quienes cobran diversos montos por la liberación de las mascotas.
Desde el Gaula y la Policía Nacional invitan a quienes lleguen a pasar por esta situación, a que hagan su respectiva denuncia, ya que muchos casos se quedan en la informalidad y no hay como hacer el seguimiento a estas bandas que se aprovechan del amor que se le tiene a sus mascotas y del dolor que produce su desaparición.






















































