Un caso que generó el repudio y rechazo de la comunidad se conoció la tarde de ayer, cuando a través de un video compartido en redes sociales, el cual nos abstenemos de publicar por su crudeza, se evidencia como un niño de unos 4 o 5 años, agrede unos gaticos cachorros, los tira contra la pared, los jala y le hace otras cosas más, con el total silencio de un adulto, que en vez de prevenir la violencia y la agresión y de educar al menor con el cuidado y la protección de los animales, solo se limita a grabarlo
Ante la denuncia y la evidencia del caso, se logró identificar que lo sucedido era en una residencia del municipio de Marinilla, a lo cual y tras el llamado de la comunidad, la Administración Municipal y la Policía Nacional atendieron el caso, calificado como maltrato animal y rescataron una gata, sus dos crías y una perra.
La intervención se realizó de manera articulada entre la Secretaría de Seguridad y Gobierno, la Secretaría de Agricultura, la Policía Nacional y la Corporación Zunflower, quienes verificaron la situación y trasladaron a los animales al Centro de Bienestar Animal.
Actualmente, los animales permanecen bajo custodia y observación veterinaria, donde reciben atención especializada y están siendo sometidos a las valoraciones médicas correspondientes para determinar su estado de salud.
El caso está siendo investigado por las autoridades competentes para adelantar las actuaciones correspondientes y determinar las medidas y sanciones a que haya lugar. De igual manera, el menor de edad que aparece en el video se encuentra bajo la protección de la Comisaría de Familia, entidad que adelanta el proceso de restablecimiento de derechos, conforme a los protocolos establecidos.
La Administración Municipal reitera su compromiso con la protección y el bienestar animal e invita a la ciudadanía á promover la tenencia responsable y a denunciar oportunamente cualquier caso de maltrato.
A través de las redes sociales, se rechazó este acto del menor, pero más se repudió la actitud del adulto que se limita a grabar la escena y a no tomar acciones preventivas y correctivas, y a su vez, se le pide a las autoridades competentes, aplicar el peso de la ley al adulto, por su responsabilidad y su complicidad con este acto de violencia animal.



















































