En las montañas de Sonsón, el campo empieza a transformarse desde las manos de las mujeres. Más de 600 campesinas recibieron 30.000 árboles de aguacate en una iniciativa que no solo busca fortalecer la producción agrícola, sino también abrir caminos hacia la independencia económica.
La inversión, superior a los $500.000.000, fue liderada por el alcalde Juan Diego Zuluaga como parte de una estrategia para dignificar el trabajo rural y reconocer el papel de las mujeres en la economía del municipio.
Cada árbol entregado representa una oportunidad: generar ingresos propios, fortalecer sus proyectos productivos y mejorar la calidad de vida de sus familias. Las cinco variedades de aguacate distribuidas permitirán adaptarse a las condiciones climáticas del territorio, asegurando que esta apuesta sea sostenible en el tiempo.
“Estamos sembrando mucho más que cultivos; estamos sembrando oportunidades”, expresó el alcalde, al resaltar que el objetivo es que las mujeres rurales sean protagonistas del desarrollo local.
La iniciativa también incorpora prácticas agrícolas sostenibles, consolidando al aguacate como una alternativa productiva estratégica para Sonsón. Así, entre surcos y semillas, el municipio construye una ruta donde el campo, la equidad y el progreso avanzan de la mano.


















































