El silencio, la música y el teatro se unieron en La Ceja para rendir homenaje a las víctimas del conflicto armado. Más de 300 personas se dieron cita en una jornada que no solo recordó el pasado, sino que también sembró esperanza hacia el futuro.
En el Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas, el municipio vivió un encuentro donde el arte fue protagonista. La puesta en escena del grupo de teatro de Comfama y las melodías de la chirimía del Centro Día se convirtieron en lenguajes para expresar dolor, resistencia y dignidad.
Más allá de los actos culturales, el espacio permitió escuchar voces que siguen insistiendo en la verdad, la reparación y la no repetición. “Estos espacios son fundamentales para sanar como comunidad y avanzar hacia la reconciliación”, señaló Sandra Oquendo.
Para Adriana Cuervo, presidenta de la Mesa de Víctimas, la masiva asistencia representa un mensaje claro: la memoria sigue viva y la solidaridad también.
La jornada dejó una reflexión compartida: recordar no es quedarse en el pasado, sino construir, desde la memoria, un camino hacia la paz.



















































