El cambio climático dejó de ser una advertencia lejana y ya se siente con fuerza en el Oriente Antioqueño. Inundaciones más frecuentes, sequías más intensas, incendios forestales y problemas en el abastecimiento de agua hacen parte de una realidad que hoy enfrentan los municipios de la región.
Con ese panorama, Cornare dio a conocer la actualización del Análisis de Vulnerabilidad y Riesgo Climático, una herramienta que busca cambiar la forma en que se toman decisiones: pasar de reaccionar ante las emergencias a anticiparse a ellas.
La presentación se realizó en Rionegro el 9 de abril de 2026, y dejó un mensaje claro: el territorio ya está viviendo los efectos del cambio climático, y su impacto está directamente relacionado con problemas estructurales como la degradación de ecosistemas, el uso inadecuado del suelo y las dificultades en la planificación del territorio.
El estudio identificó zonas especialmente vulnerables. Municipios como Puerto Triunfo, Cocorná, Granada y Argelia enfrentan altos niveles de riesgo, mientras que otros como San Roque, San Luis, San Francisco, Abejorral, San Rafael y Marinilla podrían ver cómo estas amenazas aumentan en los próximos años.
Para Javier Valencia González, director de la entidad, este estudio marca un punto de inflexión. “Hoy contamos con un mapa claro de los riesgos climáticos del territorio, lo que nos permite anticiparnos a las emergencias y tomar decisiones informadas que reduzcan la vulnerabilidad”.
Pero más allá de los datos técnicos, el proceso tuvo un componente humano clave: 58 talleres en los que participaron más de mil personas entre comunidades, autoridades, organismos de socorro, organizaciones sociales y empresas. Esa construcción colectiva permitió que el diagnóstico no solo fuera técnico, sino también cercano a la realidad del territorio.
A partir de este trabajo, se consolidaron cinco planes subregionales, 32 planes empresariales y un sistema de indicadores que permitirá hacer seguimiento a la gestión climática. También se estructuró un portafolio de proyectos de adaptación y se puso en marcha un sistema de monitoreo que permitirá evaluar cómo evoluciona el riesgo en cada municipio.
El proceso, apoyado por Ecoacciones y con una inversión cercana a los $3.000.000.000, abre la puerta a fortalecer la planificación territorial, mejorar la respuesta institucional y avanzar en acciones concretas frente al cambio climático.
Los resultados estarán disponibles para consulta pública en el Observatorio Ambiental de Cornare, convirtiéndose en una herramienta clave para instituciones, empresas y comunidades.
En el mismo espacio también se reconoció el conocimiento como parte fundamental de la acción climática. Un total de 40 personas recibieron su certificación en el Diplomado en Gestión del Cambio Climático, desarrollado junto a la Universidad de Antioquia, fortaleciendo capacidades para enfrentar uno de los mayores desafíos del territorio.





















































