
Desde hace cerca de 20 años, Cornare ha sido protagonista silenciosa en uno de los proyectos viales más importantes de Antioquia: el Túnel de Oriente. Su misión ha sido clara: garantizar que el desarrollo de esta obra avance sin comprometer los recursos naturales del territorio.
A lo largo de este proceso, la entidad ha ejercido como autoridad ambiental, liderando el licenciamiento y realizando un seguimiento constante antes, durante y después de la ejecución. Este control ha permitido evidenciar resultados positivos, especialmente en la primera etapa, que ya se encuentra en operación.
Actualmente con la segunda fase en construcción y un avance del 19%, el monitoreo se ha intensificado. Según explicó la corporación, equipos técnicos realizan visitas permanentes para verificar el cumplimiento de las obligaciones ambientales, revisando aspectos como la protección del agua, la conservación de la biodiversidad, el manejo forestal, la calidad del aire y el control del ruido.
Este rol fue reafirmado en 2012, cuando la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales devolvió a Cornare la competencia sobre el proyecto mediante la Resolución 0807, reconociendo su experiencia técnica para liderar el proceso.
El impacto del acompañamiento también se ve reflejado en acciones concretas. En la primera etapa, al menos el 1% del valor del proyecto se destinó a obras de saneamiento básico como sistemas en la vereda San Ignacio en Guarne, el colector La Mosca y la PTAR de Sajonia en Rionegro.
Además, se han implementado compensaciones ambientales en municipios como El Santuario, La Ceja, San Vicente Ferrer, Medellín, El Carmen de Viboral y Guarne, fortaleciendo el equilibrio entre infraestructura y sostenibilidad.
En este camino, la articulación con la Concesión Túnel Aburrá – Oriente ha sido clave, permitiendo avanzar en la obra bajo lineamientos técnicos y ambientales.
Así, más allá de una vía que conecta territorios, el Túnel de Oriente es un ejemplo de cómo el desarrollo puede construirse con responsabilidad ambiental, bajo la vigilancia constante de una autoridad que seguirá acompañando cada etapa del proyecto.























































