La temporada navideña, que suele estar marcada por la alegría, la unión familiar y las celebraciones tradicionales, también se ve opacada cada año por episodios de intolerancia asociados al consumo de licor y el uso indiscriminado de pólvora. Estos factores, que deberían ser manejados con responsabilidad, terminan en ocasiones desencadenando hechos de violencia que enlutan a las comunidades.
Tristemente en La Ceja durante la Noche de Velitas, un lamentable hecho de violencia cobró la vida de un ciudadano. El caso se registró en los alrededores de la Institución Educativa Concejo Municipal, donde extrajudicialmente se maneja la hipótesis de que todo habría iniciado por una riña entre vecinos.
Según narró la comunidad, el señor Alejandro Quirama Gaviria, de 40 años, se acercó a un grupo de personas que departían cerca de su vivienda para pedirles el favor de tener mayor cuidado con los artefactos explosivos y ser conscientes de los daños que su manipulación podría generar. Sin embargo los individuos continuaron utilizando pólvora, lo que desató la discusión y en medio del altercado, Quirama fue herido de muerte con un arma cortopunzante.
Las autoridades hicieron presencia en el lugar para adelantar las investigaciones correspondientes; además el secretario de Gobierno y Seguridad, Geovany Henao, repudió lo sucedido a través de redes sociales: “Rechazamos con vehemencia este hecho trágico que hoy nos enluta como comunidad cejeña. El diálogo y la resolución pacífica de conflictos siempre son la mejor elección”, agregó.
La violencia nunca puede ser respuesta al diálogo ni a las diferencias, y cada temporada festiva debería invitar a reforzar la responsabilidad colectiva, el respeto por los demás y la construcción de una convivencia pacífica. Proteger la vida y la tranquilidad de la comunidad es un compromiso que empieza en gestos tan sencillos como escuchar, dialogar y actuar con prudencia.























































