En días recientes, la Administración Municipal de El Carmen de Viboral dio a conocer la noticia de que, la Vajilla “Eterna” elaborada en la localidad, fue elegida por el Gobierno Nacional, como uno de los regalos oficiales que ofrece nuestro país al Papa León XIV. El Sumo Pontífice ya la tiene en sus manos la vajilla que ha sido de total orgullo para la comunidad.
Al respecto, el Alcalde Hugo Jiménez Cuervo, manifestó: “Este logro nos llena de alegría, pues demuestra que lo que se crea con las manos de nuestra gente tiene un valor incalculable que trasciende fronteras y nos representa como pueblo en escenarios internacionales”.
Por su parte, Marcela Ramírez Cardona, Secretaria de Turismo y Desarrollo Económico del municipio, hizo referencia a: “Este es un hecho histórico para nuestro municipio, porque cada una de estas piezas representa más que un objeto. Encierra más de 120 años de tradición ceramista, un legado que nos identifica y que ha hecho que El Carmen de Viboral sea un referente cultural y artesanal en Colombia y, por supuesto, en el mundo”.
Debemos tener en cuenta que la cerámica carmelitana, ha sido reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Nación, lo que significa que con este acontecimiento se genera una nueva forma de trascender fronteras, llevando consigo el alma y la historia de toda una comunidad.
La Vajilla “Eterna” es una colección que combina la tradición artesanal con un lenguaje contemporáneo, reflejando la esencia de un oficio que ha pasado de generación en generación. Ahora, esta obra de arte se convierte también en un símbolo de identidad y diplomacia cultural.
La Secretaria Marcela Ramírez agregó: “Hoy quiero agradecer profundamente el trabajo de nuestros artesanos y de la empresa Herencias Cerámicas. Gracias a su talento y dedicación, El Carmen de Viboral no solo conserva su legado, sino que también lo reinventa y lo proyecta ante el mundo.”
Con la entrega de la Vajilla «Eterna» al Papa León XVI,, la cual fue hecha por Iván Velásquez Gómez, embajador de Colombia ante la Santa, Sede El Carmen de Viboral no solo ofrece un obsequio simbólico, sino que entrega también una parte de su historia, de sus raíces y de su identidad. Es un mensaje de belleza, cultura y orgullo colectivo que nace en el corazón del Oriente Antioqueño y ahora llega hasta el Vaticano.























































