El programa «Lunes de Historia», compartió esta semana en sus redes sociales, un curioso e histórico texto, que daba cuenta de las prohibiciones que se tenían en Rionegro en el año 1764 durante la Semana Santa Rionegro.
Dicen que la Semana Santa se festejaba con mucha solemnidad y decencia, para ello los alcaldes ordinarios como autoridad civil y moral procuraban que se hiciera de la mejor manera. Particularmente en la ciudad Santiago de Arma el alcalde don Fernando Arias Bueno, ordenó el 8 de marzo de 1764 que se hicieran una serie de restricciones para garantizar máxima reverencia en dicha celebración.
Prohibió que las mujeres entraran a oír misa con aretes, pañuelos, no podían cruzar las rodillas una sobre la otra porque significaba indecencia, además, los feligreses tenían suspendido escuchar el santo sacramento afuera de la iglesia, la ropa que portaban debía ser decente y en la medida de sus posibilidades no asistir descalzos.
También mandó que no era permitido los bailes y saraos a altas horas de la noche, ni pasear por el lugar. Así mismo, denegó los juegos de naipes y bolas. De la misma manera cohibió que las personas cargasen machetes y sables, previendo las muchas dificultades que causaban en algún altercado. Por otra parte, restringió que se le diese posada a forasteros o mujeres solas.
En caso de que hombre o mujer hiciera caso omiso a sus ordenamientos, se procedía a la multa de tres pesos de oro y tres días de cárcel.
El comunicado concluyó exigiéndole a todos los vecinos y moradores aportar con cera u oro, con la finalidad de cubrir el pago de los insumos y demás gastos que demandara la tradicional celebración.













































