BanCO2 Bio conserva 842 hectáreas del corredor felino
Así se cuidan los felinos en el Oriente Antioqueño (parte 2)
A raíz de una serie de conflictos presentados por la presencia del puma en el municipio de San Carlos principalmente, nació la línea BanCO2 Bio, un esquema de pago por servicios ambientales asociado directamente a la compensación por la conservación de los bosques que hacen parte del corredor felino, que en el Oriente antioqueño llega a 260.000 hectáreas.
Para la obtención de información sobre la presencia de las especies de felinos, Cornare en convenio con la Universidad de Antioquia realizaron siete salidas de campo de 5 a 8 días de duración, durante un plazo de 10 meses.
Esta investigación se realizó en los municipios de San Luis, San Carlos, San Rafael, Granada, Puerto Triunfo, Guatapé, El Retiro y el Cañón del Río Claro.
Para verificar la presencia de las especies y complementar información sobre su actividad, se implementaron 10 cámaras trampa automáticas de detección de movimiento dispuestas en estaciones de muestreo.
Durante el trabajo de campo se obtuvieron 25 registros de las especies de felinos, de estos, 11 corresponden a registros fotográficos obtenidos mediante las cámaras automáticas, 5 a rastros (huellas) y 9 a entrevistas informales con las comunidades.
“Con la presencia del puma en algunos predios y la depredación de algunos animales domésticos, la reacción que tomaban los campesinos era tratar de matarlos, por lo tanto BanCO2 Bio nace con el fin de tener acercamiento con los propietarios y capacitarlos para vivir en armonía con la especie”, explicó Albeiro Lopera, coordinador de BanCO2 de la región Cornare.
Según la ley 1774 de enero de 2016, que busca proteger a los animales del maltrato causado por humanos, se establece que “por cualquier medio o procedimiento maltrate a un animal doméstico, amansado y silvestre vertebrado incurrirá en pena de prisión de doce a treinta y seis meses, e inhabilidad especial de uno a tres años para el ejercicio de profesión, oficio, comercio o tenencia que tenga relación con los animales y multa de cinco a sesenta salarios mínimos mensuales legales vigentes”.
La presencia de una población viable de felinos es un indicador de un buen ecosistema, ya que hace evidente la existencia de presas suficientes para mantener la población de depredadores.
“Cuando el ser humano se mete al bosque y caza guaguas, venados y presas naturales los felinos se ven obligados a salir a conseguir ganado, potros y animales domésticos”, señaló Gina Paola Serna Trujillo, médica veterinaria zootecnista del grupo de Bosques y Biodiversidad de Cornare.
Actualmente se lleva a cabo un piloto en los municipios de San Carlos y San Luis con 35 familias ubicadas cerca a los corredores del puma, campesinos que cuentan con bosques en conservación y que se comprometen con unos acuerdos de conservación establecidos en la línea BanCO2 Bio, entre estos conservar el hábitat del puma, proteger la fauna y reportar situaciones de conflicto.
Adicionalmente, las capacitaciones y socializaciones con las comunidades son fundamentales durante el proceso, pues los campesinos pasan de ser cazadores a convertirse en protectores de los felinos y su corredor biológico.
Para Jesús Emilio Guzmán Castaño, habitante de la vereda Quebradona 20 de Julio del municipio de San Carlos y socio de BanCO2 Bio, desde que hace parte del esquema es más consciente de la conservación del medio ambiente “antes yo trabajaba con la extracción de madera pero gracias a las capacitaciones realizadas por Cornare deje de hacerlo y ahora me dedico a la siembra de cacao, dejando libre los espacios del puma”, señaló.
Foto: El Tiempo.com























































