¿Y si nos pegamos una escapadita a Abejorral?

¿Y si nos pegamos una escapadita a Abejorral?

Ruana, carriel y sombrero, unas botas y una sombrilla por si llueve, abrigo de lana o en su defecto de gran grosor, un vestido de baño o pantaloneta para la cascada; protector solar, una gorra y repelente y sobre todo, la mayor disposición para relajarse y pasar un fin de semana inolvidable.

Vía: Periódico La Prensa Oriente
Por: Andrea Roldán Rojas
Comunicación social UCO

Grandes pineras, camino de herradura y un par de curvas que lo acompañan, conducen a una casa escondida entre la vegetación y la bruma, bruma que se dispersa al llegar al medio día a la finca llamada La Primavera.

Está ubicada en Abejorral, en la vereda La Esperanza en el kilómetro 4 a bordo de carretera. En el 2012, Nubia Arboleda Londoño y sus hijos, Darío Alberto Osorio Arboleda y Jorge Iván Osorio Arboleda, se pusieron en la laboriosa tarea de comenzar el turismo ecológico.

Todo se dio por las capacitaciones de turismo asociadas a un proyecto llamado “Turismo por la paz”, proporcionado por una ONG, del que 25 personas capacitadas, solo ella logró sostener el proyecto. “La finca siempre ha sido de la familia y mis hijos y yo fuimos los que inauguramos el turismo en Abejorral”, afirmó Nubia Arboleda Londoño, propietaria de La Primavera, pues su finca se convirtió en un destino turístico obligatorio para todos los amantes de la naturaleza, la paz y la tranquilidad. La vivienda ofrece un par de cómodas habitaciones para el alojamiento.

La casa es un escape de la rutina citadina y acelerada, pues su hermosa fachada coloquial, su bar nombrado Juancho Carrancho, su gran extensión y vegetación hacen que la persona que la visite retroceda en el tiempo y descanse de su rutina en la ciudad. La finca ofrece alojamiento un par de noches, comida casera y unos paisajes que dejan boquiabierto a cualquier sujeto, además de tener su propia huerta y varios animales.

Este oasis se encuentra en un lugar clave, pues queda a 15 minutos del pueblo y a 7 de una espectacular cascada llamada Los Chorritos, donde no solo se puede dar un chapuzón, sino también jugar un partido o almorzar con la familia. Esta cascada también es muy frecuentada por turistas que buscan huir por una tarde a un lugar donde la indomable naturaleza reina. Es fría, por el entorno en el que está situada, pero no deja de ser un placer para los sentidos; cuenta con una caseta en la que se ofrecen almuerzos y un lugar para comérselos, un perfecto ambiente para disfrutar en familia.

Para los amantes de los animales, también hay diversión, pues hay unas peculiares gallinas que alegran la estadía. Pero no solo gallinas, también pavos reales que huyen de los visitantes, pues son bastantes esquivos, ardillas que pasan corriendo y saltando de árbol en árbol y un estanque de peces, los cuales se pueden mirar, pero no tocar. Por último, un parque infantil para los visitantes más pequeños.

No solo se verán las cascadas que hay camino abajo de La Primavera, también, largos senderos que la componen; estos senderos son muy frecuentados, tanto para darse una caminata entre la flora y la fauna, como para las aclamadas cabalgatas que se hacen en el recorrido del año, pues el estar en el lomo de un caballo y correr con rumbo fijo es una de las experiencias más solicitadas por los turistas y pobladores.

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